1. ¡Naturalidad!

Sé espontáneo, una foto con carácter propio transmite naturalidad y es sinónimo de éxito. Como todo en esta vida, es cuestión de actitud, no te escondas y deja de pensar en tus pequeños defectos. ¡Créetelo y la cámara lo reflejará!

2. Busca tu lado bueno

Experimenta y encuentra tu lado más sexy y divertido. Puedes ensayar una y otra vez frente al espejo y repasar tus ángulos para evitar los perfiles que no te favorecen.

¡Encuentra tus puntos fuertes y destácalos!

3. Escoge un buen lugar

Busca un espacio con luz natural. El amanecer y atardecer aportan tonos cálidos y mayor nitidez, además evitarán sombras indeseadas.

Si decides hacerlo en el interior, busca una ventana de la que proceda luz y presta mucha atención a los detalles del fondo.

4. La mirada

Evita mirar directamente al objetivo, la mejor opción es la de fijar un punto fijo. Si contamos con un fotógrafo podemos fijar la mirada en él, de este modo, transmitimos un lenguaje corporal más relajado y afable.

Para lograr una mirada fresca, puedes hacer “squinch”, que consiste en entrecerrar un poco los ojos. Esta práctica nos hace parecer más seguros y por lo tanto más sexys.

5. Sonríe

Para obtener una sonrisa natural es preferible entreabrir la boca, tener los labios algo separados sin llegar a enseñar del todo los dientes y relajar el rostro. Una manera de lograrlo es haciendo "teeging", otro conocido truco que consiste en apoyar la lengua en el paladar empujando los dientes de la parte superior.

6. Tu postura

Ponte recto! Coloca los hombros, estira el cuello ligeramente hacia delante y ladea tu cuerpo, si lo haces 45º respecto a la cámara el resultado será mucho mejor.

No olvides separar los brazos del cuerpo, crea una pose mucho más relajada y favorecedora.

7. Selfie

Para obtener una buena perspectiva, sitúa el móvil a la altura de los ojos o elévalo por encima. Si inclinamos un poco la cabeza y miramos hacia arriba el resultado será aún mejor.

8. Revisa

Analiza bien las fotografías y utiliza lo que menos te ha gustado para aprender.

La clave está en conocer bien los ángulos más favorecedores y con los que te sientas más cómodo.